En los laboratorios donde se manipulan microorganismos, cultivos celulares o muestras biológicas potencialmente peligrosas, las cabinas de bioseguridad [ver más] son equipos esenciales para garantizar la protección del personal, las muestras y el entorno de trabajo.
Estos equipos utilizan sistemas de filtración y control de flujo de aire que permiten trabajar en condiciones seguras y controladas, evitando la exposición a agentes biológicos y reduciendo el riesgo de contaminación.
En este artículo conocerás qué es una cabina de bioseguridad de laboratorio, para qué sirve y cuáles son los tipos de cabinas de bioseguridad más utilizados: tipo I, II y III.
¿Qué es una cabina de bioseguridad?

Nuestras cabinas de bioseguridad de laboratorio son equipos diseñados para proporcionar un entorno de trabajo seguro cuando se manipulan agentes biológicos potencialmente peligrosos.
Estas cabinas utilizan un sistema de flujo de aire controlado y filtros HEPA que eliminan partículas y microorganismos del aire, evitando que los contaminantes se liberen al ambiente del laboratorio o afecten las muestras.
Dependiendo del nivel de protección requerido, existen diferentes tipos de cabinas de bioseguridad, cada una diseñada para aplicaciones específicas en laboratorios clínicos, microbiológicos, farmacéuticos y de investigación.
¿Para qué sirven las cabinas de bioseguridad?
Las cabinas de bioseguridad para laboratorio se utilizan para trabajar de forma segura con muestras biológicas, microorganismos o materiales potencialmente infecciosos.
Entre sus aplicaciones más comunes se encuentran:
- Investigación microbiológica y biotecnológica
- Manipulación de cultivos celulares y bacterianos
- Procesamiento de muestras clínicas
- Preparación de reactivos biológicos
- Producción y análisis en la industria farmacéutica
Gracias a su sistema de filtración y flujo de aire controlado, permiten proteger al operador, la muestra y el entorno de trabajo durante el proceso.
Tipos de cabinas de bioseguridad
Las cabinas de bioseguridad se clasifican según el nivel de protección que ofrecen. Los tipos más utilizados son cabina de bioseguridad tipo I, tipo II y tipo III.
Cabina de bioseguridad tipo I
La cabina de bioseguridad tipo I está diseñada para proteger principalmente al operador y al entorno del laboratorio.
Características principales:
- Flujo de aire dirigido hacia el interior de la cabina
- Filtración mediante filtros HEPA antes de expulsar el aire
- Protección para el personal y el ambiente
Este tipo de cabina se utiliza en trabajos con agentes biológicos de bajo riesgo, donde la protección de la muestra no es prioritaria.
Cabina de bioseguridad tipo II
La cabina de bioseguridad clase II es la más utilizada en laboratorios de investigación, microbiología y biotecnología.
Características principales:
- Protege al operador, la muestra y el entorno
- Utiliza flujo de aire laminar filtrado
- Incorpora filtros HEPA de alta eficiencia
- Permite manipular muestras biológicas con mayor seguridad
Dentro de esta categoría, uno de los modelos más comunes es la cabina de bioseguridad clase II tipo A2, ampliamente utilizada en laboratorios clínicos y farmacéuticos.
Cabina de bioseguridad tipo III
La cabina de bioseguridad tipo III ofrece el nivel más alto de protección y se utiliza en laboratorios que trabajan con agentes biológicos altamente peligrosos.
Características principales:
- Sistema completamente cerrado y hermético
- Manipulación mediante guantes integrados en la cabina
- Filtración avanzada del aire de entrada y salida
- Máxima protección para el operador y el entorno
Este tipo de cabina se utiliza principalmente en laboratorios de alta contención biológica.
Características de una cabina de bioseguridad

Las cabinas de bioseguridad de laboratorio incorporan diferentes tecnologías para garantizar un entorno seguro y controlado.
Entre las características más importantes se encuentran:
Sistema de filtración HEPA
Las cabinas utilizan filtros HEPA de alta eficiencia, capaces de capturar hasta el 99.99 % de partículas de 0.3 micrones, evitando la liberación de contaminantes al ambiente.
Flujo de aire controlado
El sistema de ventilación genera un flujo de aire estable y uniforme, lo que protege las muestras y evita la contaminación cruzada.
Diseño ergonómico
El diseño de las cabinas permite trabajar de forma cómoda durante periodos prolongados, facilitando el acceso a materiales y equipos dentro del área de trabajo.
Control digital y monitoreo
Muchos modelos incorporan pantallas digitales, sensores de flujo de aire y sistemas de alarma, que permiten monitorear el funcionamiento de la cabina en tiempo real.
Cumplimiento de normativas internacionales
Las cabinas de bioseguridad deben cumplir estándares internacionales como:
- NSF 49
- EN 12469
- ISO 14644
Estas certificaciones garantizan la seguridad y el rendimiento del equipo en aplicaciones científicas.
Contáctanos y recibe asesoría gratuita de nuestros expertos
Nuestros especialistas cuentan con amplia experiencia en equipamiento para laboratorios clínicos, centros de investigación, universidades e industrias, ayudando a cada institución a seleccionar la cabina de bioseguridad más adecuada según el nivel de protección requerido, el tipo de muestras biológicas manipuladas y las normativas aplicables a cada laboratorio.
Con más de 35 años de experiencia en el sector salud, en JAMPAR ofrecemos instalación gratuita, capacitación especializada, servicio postventa, soporte técnico permanente, mantenimiento preventivo y correctivo, entrega a nivel nacional y soluciones respaldadas por fabricantes reconocidos internacionalmente. Además, nuestros procesos cuentan con certificaciones BPA y BPDT, brindando respaldo y acompañamiento durante todo el ciclo de vida de cada equipo.
Si buscas implementar cabinas de bioseguridad tipo I, tipo II o tipo III, mejorar la protección del personal, preservar la integridad de las muestras y cumplir con los estándares de bioseguridad exigidos en tu laboratorio, JAMPAR es tu aliado estratégico para desarrollar soluciones seguras, eficientes y adaptadas a las necesidades de tu institución.
Preguntas frecuentes sobre cabinas de bioseguridad
¿Qué diferencia existe entre una cabina de bioseguridad y una cabina de flujo laminar?
Aunque ambos equipos utilizan aire filtrado, su función es diferente. La cabina de bioseguridad protege simultáneamente al operador, la muestra y el ambiente frente a agentes biológicos potencialmente peligrosos. En cambio, la cabina de flujo laminar está diseñada para proteger únicamente la muestra, por lo que no se recomienda para manipular materiales infecciosos.
¿Cada cuánto tiempo debe certificarse una cabina de bioseguridad?
Se recomienda certificar la cabina al menos una vez al año, así como después de su instalación, reubicación o cualquier reparación importante. La certificación verifica el correcto funcionamiento del flujo de aire, los filtros HEPA y los sistemas de seguridad para garantizar un entorno de trabajo confiable.
¿Qué mantenimiento requiere una cabina de bioseguridad?
El mantenimiento incluye la limpieza periódica de las superficies de trabajo, la revisión del sistema de ventilación, la verificación del flujo de aire, el reemplazo de los filtros HEPA cuando corresponda y las inspecciones preventivas realizadas por personal técnico especializado.
¿Qué normas internacionales deben cumplir las cabinas de bioseguridad?
Las cabinas de bioseguridad deben cumplir normas reconocidas internacionalmente, como NSF/ANSI 49, EN 12469 e ISO 14644, según el tipo de equipo y la aplicación. Estas normas establecen requisitos relacionados con la seguridad, el rendimiento y la eficiencia de los sistemas de filtración y contención biológica.
¿Cómo prolongar la vida útil de una cabina de bioseguridad?
Para mantener un funcionamiento óptimo es importante utilizar la cabina siguiendo las recomendaciones del fabricante, evitar obstruir el flujo de aire, realizar la limpieza después de cada uso, efectuar mantenimientos preventivos y programar certificaciones periódicas. Estas prácticas ayudan a conservar el rendimiento del equipo y la protección del personal y las muestras.

